Así Empezó Todo

El camino es largo y la paciencia se premia

Empecé muy joven haciendo proyectos por mi cuenta, pero mis primeros trabajos profesionales llegaron desde abajo en fotografía, edición de vídeo, rodajes y eventos. Pasé por todos los ritmos de una producción, incluso por los que no salen en los créditos. En 2013 decidí crear mi propia productora para asumir proyectos con más libertad y aprender a sacar adelante una idea completa: clientes, equipo, presupuesto, tiempos y entrega. Uno de aquellos proyectos fue Sigue contando. Su recorrido por festivales y sus reconocimientos me llevaron a recibir la beca Málaga Talent de Antonio Banderas como jóven talento del cine.

Justo en aquel momento descubrí que los videojuegos y la tecnología eran una posibilidad. Mantuve mi marca y comencé a formarme en esta nueva industria, como una vuelta a los inicios. Así nació My Granny Lala and Me: un prototipo que desarrollé durante años, recibió reconocimiento por su narrativa, llamó la atención de Microsoft —que me invitó a presentarlo en Nueva York— y después fue incubado por Lanzadera. Desde entonces he trabajado entre audiovisual, videojuegos, XR e I+D, sin abandonar el mundo de la voz que me acompaña desde pequeña. Puede parecer un recorrido amplio, pero para mí son piezas de una misma industria: cuando entiendes cómo se conectan, los proyectos encuentran su forma.

Quien soy ahora

Los frutos

Después de años levantando proyectos propios y construyendo mi productora, empecé a trabajar dentro de estudios, empresas y producciones de mayor escala. Ahí pude llevar todo ese aprendizaje a proyectos más exigentes, con equipos multidisciplinares, clientes internacionales, tecnología, presupuestos de 7 cifras, plazos y decisiones que afectan directamente a las personas que los hacen posibles.

He trabajado en videojuegos, con más de cinco títulos publicados; en audiovisual; y en doblaje, donde llevo años interpretando a más de 100 personajes, he trabajado en XR e I+D, con implementaciones para hasta 50 usuarios simultáneos. En proyectos como Moonlighter 2, Tower Princess, Magic Room para Barceló Hotels, Dragon Riders, Do Not Open u oVRdarK, entre otros.

Mi papel ha sido muy parecido en todos ellos, entender lo que necesita cada parte, ordenar prioridades, cuidar la comunicación y convertir ideas complejas en planes que un equipo pueda ejecutar. Conocer de primera mano tantas áreas me ha dado una visión amplia de cómo se construyen los proyectos, desde la creatividad y la narrativa hasta la producción, la tecnología, el negocio o la relación con cliente. Esa experiencia es también la que hoy traslado a formaciones, mentorías y consultorías para personas y equipos que necesitan avanzar con más claridad.

Y, en paralelo, el doblaje y la voz —que me acompañan desde mis inicios— han ido creciendo hasta convertirse en una parte esencial de mi trabajo y de mi marca. Lo que empezó como una vocación acabó convirtiéndose en una línea profesional propia: interpretación, locución, dirección de actores y producción de audio para proyectos audiovisuales y videojuegos.

Hoy sigo aprendiendo y retándome con cada proyecto